Berenice

Berenice

berenice2008

berenice2008
"Reir es arriesgarse a parecer tonto"
bueno y qué? Los tontos se divierten muchísimo.-
"Llorar es arriesgarse a ser tildado de sentimental" Por supuesto que soy sentimental y me encanta. Las lágrimas son una gran ayuda.-
"Acercarse a otro es arriesgarse al compromiso" Por qué es un riesgo comprometerse?
Yo anhelo comprometerme.

"Exponer los sentimientos es arriesgarse a mostrar la verdadera personalidad"
Qué otra cosa tengo para mostrar ?
"Amar es arriesgarse a no ser amado a cambio [...] y vivir es arriesgarse a morir"
Estoy preparado para eso. Que nadie se atreva a derramar una sola lagrima, cuando se entere de que yo volé por los aires o cai muerto, porque lo hice con entusiasmo.-
"Confiar es arriesgarse a sufrir desesperanza e intentar es arriesgarse a fracasar".
Pero hay que correr riesgos, porque el mayor error en la vida es no arriesgar nada.
La persona que nada arriesga, no hace hace nada, no tiene nada, no es nada y se convierte en una nada.-.
Podrá esquivar el sufrimiento y el dolor, pero simplemente no puede aprender, no puede sentir, cambiar, madurar, amar sin vivir. Encadenado a sus certezas se transforma en un esclavo.- Ha perdido su libertad. Solo el que arriesga es verdaderamente libre. (fragmentos del libro Vivir, Amar y Aprender de Leo Buscaglia)

Aclaraciones Válidas:
Los textos, fotos y publicaciones de todo este blog, me pertenecen y/o corresponden a mi autoría, a excepción, de aquellas imágenes, poemas, transcripciones y frases, que se encuentran subidas en distintos sitios de la web, las cuales, si aquí publico, me encargo de precisar al correspondiente autor, cuando el mismo figura establecido.-
Hechas estas "advertencias" de rigor, (que feo suena acá la palabra rigor no¿? ja), los dejo volar con las letras, por su imaginación, y los invito a apreciar y poder disfrutar de mi pequeño lugarcito en el ciberespacio; un sitio que he ido construyendo con mucho cariño y placer hace ya algunos años...
Mil saludos blogueros..!!!
Berenice

Tuesday, May 04, 2010

DE RAIZ


Estaba sorprendido.
Alguien le había obsequiado una maceta. 
Una maceta que solo tenia la particularidad de estar vacía...con tierra oscura y seca,  sin plantas, sin hojas, sin flores, sin verdes ni  brillantes colores para recrear la vista; ni para irradiar con diversas tonalidades, el comenzar de cada jornada.-
Una mañana, se dió cuenta, que si pretendía ver en todo lo que se podía tornar aquella maceta, debía sembrar semillas, las que cuidándolas día tras día, en algún momento germinarían.; entonces, mojó la tierra con agua fresca, metió los dedos en el barro ya húmedo del macetón,  y colocó un par de semillas bien profundas. 
Regándola cada noche y cada amanecer ...esperó...
Con el correr del tiempo, salieron los primeros brotes, que luego se hicieron tallos mas firmes;  tallos que con el primer verano, dieron grandes hojas verdosas, entrelazadas con florecillas de diversos tamaños y colores..
La bautizó Micaela.-
Micaela era una planta noble que crecía día tras días, que si bien siempre vibraba y resurgía con energía,  era algo vulnerable a las inclemencias del tiempo; algunas veces, cuando percibía frío o algún viento extraño la sacudía, ella se escondía en sí misma , y ocultaba rápidamente la belleza de sus flores.-
Con las cascadas cristalinas de la regadera, regalaba mes a mes, con la paciencia y fidelidad de un roble, nuevos capullos aterciopelados,  procurando hacerle sentir a quien le había dado vida, que por él viviría y que jamás moriría;  pero que mucho menos le fallaría.-
Pensaba que ella era mágica. Y que devolvería a su creador, con cada luna y cada sol, la esencia de todo el sincero afecto, con el que ella consideraba, -e intuía-, que él la había "inventado"...porque era una planta que confiaba  bastante en Dios... y que había aprendido a amar.
Creía en alguna parte de su ser, que su existencia sería infinita como el cielo ...y radiante, como las estrellas.
Pero una noche, que parecía cualquier otra del montón,  tuvo sed...y el agua no llegó.
Y por la mañana siguiente, un golpe seco, confuso e inesperado  le destrozó los pétalos mas rojos, de una bonita y pequeñita flor, que en ella se había abierto durante el atardecer anterior, bajo los últimos rayitos de sol, de  una jornada cálida de principios de febrero.- Sus bellas hojas verde esmeralda, ahora le estaban doliendo intensamente; lucían arrugadas y ardidas; es que habían sido aplastadas por una aguda decepción.-
A los pocos días, quien la cuidaba,  quien ella creía que la quería con locura,  casi sin avisarle, repentinamente había resuelto abandonar la propiedad donde se hallaba; donde ella  transcurría sus días, acomodada contra una esquina, de la galería de aquel mirador.
Para su mayor dolor, imprevistamente descubrió, que su decisión ya había  sido comunicada a  los vecinos del edificio mucho antes que a ella; rompiéndose en mil pedazos el corazón de su tallo.- Quebrada, desconcertada,  intentó preguntar, y cuando oyó el claro portazo, confirmó bruscamente y con pesar, su mas hondo desengaño-.
Y allí  se había quedado; en un costado, sola, sobre un rincón de la pared del  balcón, preguntándose como haría para seguir existiendo, y sobretodo cómo conseguiría seguir dando flor...después de tanto desasosiego, profundo sentimiento de injusticia y aborrecible desilusión.-
Repentinamente, un vacío inmenso se apoderó de su raíz , que herida dentro de la maceta, sangraba de a borbotones, savia de incredulidad y furioso desencanto.
Le pareció por instantes,  haber vivido años atrás, esa misma situación; loca sensación de  inexplicable abandono y desolación;  y ese dejavú,  por cierto, agravó su estado. -A partir de allí, plantitas y arbustos amigos, intentaron auxiliarla;  es que la veían  afligida  y deteriorada; percibían,  entre asombro y perplijidad, que lo que estaba atravesando, no parecía ser justo, ni entendible, ni natural.- Pero a pesar de lo esfuerzos realizados, nadie podía hacer ninguna cosa, porque a ella practicamente ya nada le importaba.
De nada servía lo que le dijeran; en vez de reflotar, se sepultaba.-
Por un largo período, estuvo convencida, que por cada crepúsculo, su existencia se iría marchitando un poquito mas; que la madre naturaleza se había ensañado con ella, que nunca nadie jamás, podría volver a verla crecer, y que simplemente dejaría de iluminar aquel lugar, porque élla, Micaela que estaba viva por fuera, en su interior yacía muerta.-
De pronto, con el transcurrir de varios albas... .un fuerte aguacero le cambió el rumbo a la percepcion..
Comprendió, que de todas formas, no dependía de quien se había ido, para sobrevivir; que las tormentas le brindaban de todos modos el agua para saciar su sed, filtrándose la lluvia de a gotitas por entre las rejas,  y que el sol,  siempre atento, le seguía concediendo su calor.
Que quizás todavía habría oportunidad, para que en las próximas primaveras, volviera a entregar preciosos capullitos de flores; ésos con  los que ella sabría servir al paisaje con generosidad; acompañando a los pájaros y a las mariposas de inquietantes alas coloridas;  papel celofán multicolor silvestre, que sobre si misma se posarían, junto con algún gracioso picaflor, que de a ratos se acercara, desde algún jardín cercano, hasta aquella terraza balcón.-
Y  aún dolorida, su fluida imaginación, la resucitó de sus cenizas, dentro de ese macetón.
Pudo ver que solo su raíz estaba enterrada, pero que ella seguía firme en la vida, muy dañada todavía, pero con el espíritu de un león!!!.
Que igual seguiría siendo Micaela, que no dejaría de ser esa planta frondosa  y especial en que había sido convertida, y que, -lo mas importante-, siempre habría algo de su creador en ella, a quien de todos modos y pese al súbito e inesperado alejamiento y desprecio, no lo olvidaría; no solo porque ya no podría hacerlo más, sino porque en definitiva, había decidido quedarse con los momentos increíbles, en los que él le había otorgado luz y magia a su existencia.-
La otra parte jamás la entendió ..o prefirió creer que tal vez  fue una grave equivocación.- No supo bien si fue temor a amarla demasiado o crudo desamor, ya que él parecía protegerla con excesivo cariño, amor y atención.-
Aceptó de una vez por todas con tristeza, que aquél quien la engendró, probablemente se perdería de verla florida en el futuro; pero comprendió con alegría, que pese a esa gran frustración, aquella gran herida, no le impediría volver a florecer.-
Y fue entonces que así, el día menos pensado, el balcón se perfumó entero, con el nacimiento de una nueva flor.-
 

1 comment:

Elchiado said...

La felicito de corazón, por lo que transmiten estas letras. Y le deseo que nunca deje de florecer, porque, aunque no la conozco, intuyo que merece lo mejor. Besos