Cuéntame al oído,
muy despacio y muy bajito,
porque tiene tanta luz este día tan sombrío.
Cuéntame al oído,
si es sincero eso que ha dicho
o son frases disfrazadas esperando sólo un guiño.
Cuéntame, cuéntame.
El cielo acostado detuvo el tiempo en el beso
y ese beso a mi en el tiempo.
Cuéntame al oído,
a que sabe ese momento
donde esperan hoy los días en que aquello era un sueño.
Cuéntame el oído,
donde duermen hoy tus miedos,
si aún guardas sus caricias en la caja del recuerdo.
Cuéntame, cuéntame.
El cielo acostado, detuvo el tiempo en el
beso, y ese beso a mi en el tiempo.
muy despacio y muy bajito,
porque tiene tanta luz este día tan sombrío.
Cuéntame al oído,
si es sincero eso que ha dicho
o son frases disfrazadas esperando sólo un guiño.
Cuéntame, cuéntame.
El cielo acostado detuvo el tiempo en el beso
y ese beso a mi en el tiempo.
Cuéntame al oído,
a que sabe ese momento
donde esperan hoy los días en que aquello era un sueño.
Cuéntame el oído,
donde duermen hoy tus miedos,
si aún guardas sus caricias en la caja del recuerdo.
Cuéntame, cuéntame.
El cielo acostado, detuvo el tiempo en el
beso, y ese beso a mi en el tiempo.
Bueno, desde que hace años atrás, escuché por primera vez, este tema tan bonito de la Oreja de Van Gogh., siempre me pareció muy bien plasmada, en esa simple oración de la primera estrofa, a aquella abrumadora sensación que se conjuga a veces, cuando en el "durante" de algún día soleado, uno se halla por alguna razón particular, en medio de alguna tormenta interna de emociones oscuras, que no permiten disfrutarlo con la intensidad adecuada..o que torna al cielo diáfano como un motivo más de pesadumbre.
Hermosa canción.

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